LOS DISCIPULOS LANZADOS A LA MISION |
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Se esperaban 3000 personas y solo los que conocen la capacidad del Coliseo Salesiano podrán decir si había esas o más; los cronistas solo podemos decir que estaba lleno hasta la bandera. Y la bandera era una enorme banderola con la inscripción: “A ti te digo: LA MISION ES AHORA!!!” El ambiente era festivo, con gran animación previa a la ceremonia del Lanzamiento de la Gran Misión Continental a la que los obispos del continente se comprometieron en Aparecida Brasil en Mayo del 2007. Más de tres docenas de obispos concelebraron con el cardenal Cipriani que presidía la magna Asamblea. En la homilía Monseñor Cabrejos, Presidente de la Conferencia Episcopal, nos dejó claro que o la iglesia asume el mandato de anunciar el evangelio a todo el mundo o no es la Iglesia de Jesús. Y es por eso que nos animó a todos a ser discípulos misioneros en estos momentos importantes para la vida de la iglesia en el continente. Remarcó también que eso pasaba por “buscar una sociedad justa fraterna y solidaria” |
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Al final de la celebración, cada obispo presente recibió de manos de su arzobispo una copia del “retablo peruano” entregado simbólicamente por Benedicto XVI en Aparecida a todo el episcopado latinoamericano. El hermoso retablo es una alegoría de la evangelización a través del arte como solían usar los primeros misioneros en América. Modestia aparte, una de las “barras episcopales” más bullanguera fue la de monseñor Carlos García, nuestro obispo, al recibir su retablo. |
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Algunos de los presentes, sí echamos en falta algo: un signo claro y significativo de que era todo el pueblo de Dios del Perú entero el que en esos momentos estaba siendo enviado a la misión. Los señores obispos ya habían recibido ese envío (a través de sus representantes) en Aparecida. Para algunos –me incluyo- la celebración quedó un poco trunca pensando en todos los laicos, religiosas y sacerdotes que estábamos presentes. Obviamente, en parte, lo subsanaremos a nivel diocesano. Pero lo más importante es la tarea que nos queda por delante a todos/as: ser testigos en el Perú de hoy, 2008 de que el Reino de Dios se hace presente a través de nuestras palabras y, sobre todo, nuestras obras. |
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José Mª Rojo |
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