Un paso mas, ya son 13 aņos, apaguemos la Velita

Un 14 de diciembre de 1996 surgió desde los arenales con su flor de amancaes perfumando el aire con sabor a mar. Nació la Diócesis de Lurín.
Eso ya hace 13 años fue el Papa Juan Pablo II quien desmembró de la Arquidiócesis de Lima, a solicitud especial del entonces arzobispo Cardenal Augusto Vargas Alzamora. El territorio que comprendía el Cono Sur de Lima y Balnearios lo erigió como Diócesis, es decir, Iglesia Local.

Uno de los que sonríen de oreja a oreja, por el aniversario de la Diócesis, es el hermano que gastó sus sandalias en los arenales y praderas del Sur: German SCHMITZ. Siendo Obispo  Auxiliar de Lima se entregó de lleno y desinteresadamente al cuidado de los pueblos jóvenes de Lima Sur y las Vicarias Pastorales correspondientes (antes la diócesis era una de las vicarias de la arquidiócesis de Lima). Fue un Obispo que sudó en los arenales de los pueblos jóvenes de esta zona. Llegaba al arenal más alejado y a la

capilla más humilde sin importar que sus zapatos y ropa se llenasen de arena y polvo. Se preocupó de manera muy especial por la formación de los agentes pastorales, para quienes siempre tuvo tiempo, acogida y aliento.
Con la erección canónica  de la diócesis llego nuestro primer obispo, a quien le gusta que le llamen con cariño “padre Obispo” y la gente lo recuerda como el padre que llego a cuidar a sus hijos, El Obispo José  Ramón Gurruchaga. Con su voz particular (a veces gritos emotivos) se ganó el afecto de los pobladores de Lima Sur. En su última etapa como obispo titular, ya faltándole las fuerzas, contó con la ayuda de un obispo auxiliar, monseñor Salvador Piñeiro a quien le tocó la tarea de preparar la llegada del segundo obispo, monseñor Carlos E. García Camader.

Tomó posesión de la Diócesis de Lima Sur (como el siempre remarca en sus presentaciones publicas y privadas) el 23 de julio. Desde el inicio apoyó firme la continuación del Plan Pastoral Diocesano. Su llegada  fue justo cuando se hacia el análisis del contorno (la realidad que nos rodea) de nuestra diócesis mediante la encuesta diocesana que se realizó entre el 2003 y 2004 y él impulsó la publicación de

los resultados del contorno, para luego continuar con el entorno (la diócesis por dentro) y así seguir el caminar del plan pastoral diocesano.
Nuestro joven obispo, ha puesto bastante energía en este proyecto diocesano y ha contagiado esa vitalidad espiritual a sacerdotes, religiosas y laicos de la comunidad en general. Cabe resaltar que nuestro obispo, en su adolescencia y juventud  vivió unos años en el distrito de San Juan de Miraflores, justo cuando entró al seminario. Se podría decir que nuestro pastor nació con su vocación sacerdotal en las entrañas de Lima Sur.
Ahora apaguemos todos juntos, obispo sacerdotes religiosas y laicos, con un soplo de vida la vela cumpleañera numero 13, que sean muchos años más y que cada vela de cumpleaños ilumine el camino del plan pastoral diocesano.

Ángel Ramos

 

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