A veces las alegrías vienen con promoción: por partida doble. Tal ha sido el caso en nuestra diócesis -y en el mismo decanato I2- que en menos de una semana hemos celebrado los 25 años de vida sacerdotal de dos sacerdotes, los P.P. Guillermo Inca y Jorge Garibay. Con ambos nos alegramos y de ambas celebraciones incluimos una breve nota.
UNA VIDA CON CRISTO
Calidez y dignidad, alegría y sacrificio era lo que reflejaba el Padre Guillermo Inca Pereda al ver a su comunidad celebrar junto a él sus 25 años (Bodas de Plata) de vida sacerdotal, este Domingo 31 de Enero del presente año. La celebración tuvo lugar en su parroquia de María Misionera, decanto II.
Estuvieron presentes en la Misa concelebrada por el aniversario del sacerdote, Monseñor Javier Travieso y Monseñor Lino Paniza Secretario General de la Conferencia Episcopal, También se contó con la presencia del Vicario General de nuestra Diócesis, el sacerdote Amadeo Raymi, además de varios sacerdotes y religiosas, entre ellas Nancy Saba y Julia Asmart de la Comunidad del “Divino Niño”, del mismo santuario..
Guillermo Inca agradeció el gesto de su comunidad, la presencia de sus amigos (incluidos varios miembros de la Policía y Militares) y de manera especial a los monseñores presentes y a los miembros del equipo de Pax Televisión, canal por el que el P. Guillermo transmite sus misas y llega a los lugares mas diversos, inclusive a personas de la cárcel que escuchan la Misa y conocen al Padre Guillermo por ella.
La última frase del P. Inca, antes de retirarse, fue: “Gracias a todos por este gesto y que Dios los Bendiga”. Al Concluir la Misa se le cantó el tradicional “cumpleaños feliz” con torta en mano y se retiraron al agasajo que le tenían preparado. ¡Muchas Felicidades al Padre Guillermo Inca”.
Elizabeth Balceda Faustino.
25 velas blancas para el P. Jorge Garibay
Fiesta en la parroquia matriz de Ciudad de Dios, El Niño Jesús. Y es que la gente de fe celebra con gozo los acontecimientos eclesiales. Hoy había uno para celebrar: las Bodas de Plata Sacerdotales del P. Jorge Garibay.
Tal vez muchos no recuerden que hace exactamente 25 años estaba por nuestras tierras un peregrino incansable: el recordado papa Juan Pablo II. Y precisamente hoy, hace 25 años ordenaba a un buen grupo de sacerdotes, entre ellos nuestro Jorge Garibay.
A las siete de la noche el templo ya estaba bastante lleno y se dio inicio a la celebración eucarística en la que le acompañaban al P. Jorge en la presidencia el vicario general de la diócesis, P. Amadeo Raymi, y el P. Guillermo Cornejo actual párroco de El Niño Jesús. Presentes también, además de los numerosos fieles y las religiosas de la parroquia, casi una docena de sacerdotes, mayoría del decanato 2.
El P. Jorge dedicó su homilía, con mucha sencillez, a dar gracias a todos los que le han ayudado en esta etapa sacerdotal a ser fiel: los distintos obispos y diócesis, las parroquias, los fieles y, de manera muy especial, su madre, presente en la celebración con un buen grupo de familiares.
Y, por supuesto, tras la misa la mesa y la fiesta que no se hizo esperar y en la que los grupos parroquiales pusieron lo mejor para mostrar gratitud y cariño a su sacerdote. Lo más escuchado: brindamos y oramos por otros 25 años.
FELICIDADES, P. Jorge Garibay.
José María Rojo. |