I ENCUENTRO PASTORAL DIOCESANO 2010

 

Algunos se asimilaron a lo de la “hora Cabana” y se perdieron la rica y bella oración inicial de la mañana de hoy, sábado 6 de Marzo en la parroquia de El Niño Jesús. Con ella se pedía la protección del Señor para el I Encuentro Pastoral Diocesano y para las tareas a afrontar por toda la iglesia de Lurín en este año pastoral que “oficialmente” iniciábamos. Es lógico que en nuestras parroquias, en los grupos y comisiones seguíamos trabajando sin descansar, pues en la pastoral no hay vacaciones, tan sólo cambios de actividad o de intensidad en una u otra.
Pues bien, sonó la campana y un grueso número de agentes pastorales laicos, religiosas y sacerdotes, presididos por nuestro pastor, monseñor Carlos García, tratamos de ubicarnos en qué momento del Plan Pastoral estábamos y cuales habían sido los avances en las distintas áreas y comisiones pastorales. A la vez, se adelantaban cronogramas gruesos para la marcha de las mismas.
Situados en el tiempo y en el espacio nos tomamos un descanso con un abundante y sabroso refrigerio a pesar de que alguien apeló –con poco éxito- al ayuno y penitencia cuaresmales (parece que nuestra gente valora más aquello de que mientras está el novio presente no se ayuna –Mt 9,15-).

Pero nada de relajo; pronto se dio paso a un fuerte e interesante trabajo de grupos. En él cada decanato compartió, con informes parroquiales y de comisiones, el avance realizado en cuanto a la proclamación del kerigma ligado a la sectorización.
Ello permitió un rico plenario informativo y el recojo de coincidencias y aspectos claves señalados. Esta tarea recayó en el P. Alberto Osorio, cerrando monseñor dando ánimo y aliento para seguir profundizando en la realización de nuestro Plan Pastoral Diocesano. Ello enmarcado en la vida cotidiana de nuestras gentes y también en los acontecimientos nacionales y mundiales que nos toca vivir. Acá hubo un recuerdo muy especial para los hermanos de Chile y Haití, golpeados por sendos terremotos. Y se tomaron acuerdos para continuar con la ayuda material y espiritual.

Capítulo aparte merecieron las presentaciones de nuevos agentes pastorales: algunos sacerdotes y, sobre todo, religiosas. Todos sentimos, como lo dijo el pastor, esa savia que fluye por la iglesia y que, en nuestro caso, es savia misionera principalmente: unos vienen, otros van y todos nos enriquecemos.

Oración final vuelta y rápido todos dispersándonos por cerros, arenales, valle y playas de nuestra querida Lima Sur. Trabajaremos nuestras chacritas y el Señor será quien haga que produzcan fruto a su tiempo. El no funciona con la “hora Cabana”, sino la incaica que es puntual, justa y generosa: “El hace brillar el sol sobre malos y buenos y caer la lluvia sobre justos y pecadores” (Mt 6,45).

                                                                                  José María Rojo

 

 

VOLVER A PAGINA DE INICIO