“MURIÓ Y ESTA VIVO”

 

Difícil encontrar otro escenario más apropiado en la diócesis para celebrar la resurrección, a las 4 de la madrugada, como el que privilegia a la comunidad parroquial de S. José de Nazaret en S. Gabriel, VMT.

Se inició puntualmente con un buen número de gente en torno al fuego sagrado en la calle y, de inmediato, la procesión con sus velas siguió a sus dos párrocos y los respectivos cirios pascuales al interior del Colegio Fe y Alegría 23 donde, en menos de un cuarto de hora, el número llegó a un millar de personas aproximadamente. Era aún noche cerrada, las velas guiaban a los participantes a situarse en todo el graderío construido en el cerro. Prácticamente todos sentados mirando hacia el altar, abajo, y con todo el patio de cemento para realizar con comodidad la larga, bella y sentida celebración pascual.

Un elenco de lectores difícil de encontrar en sectores tan populares, permitieron saborear todas las lecturas de la vigilia y el coro acompañar cantando las respuestas a los respectivos salmos. El canto del Gloria y los Aleluyas llegaron justo con los primeros rayos del sol que enfocaban una gran cruz en el alto cerro frente al altar. Cruz vacía pues el Crucificado era ya el Resucitado y se hacía sentir en medio del patio en tres minutos de escenificación juvenil.

Bendición del agua y bautismo de 16 adolescentes previamente introducidos por un representante parroquial con el cirio pascual al centro de la comunidad. Oraciones, ofrendas, celebración del Misterio Pascual en un contexto único y la gran mayoría participando del banquete eucarístico. Agradecimientos y despedida para terminar con un asperges en dos interminables colas multitudinarias pero ordenadas antes de recibir su pancito y su hierba luisa que sabían a comunión y a comunidad saliendo a la misión. 

Los abrazos y besos de felicitación pascual no acababan y las tres horas de celebración –así lo expresaron muchos- no se hicieron sentir y se quedaron cortas. Y es que siento que en esta Vigilia estuvimos muy cerca de hacer realidad las palabras de Dom Pedro Casaldálica, obispo emérito de Sao Felix de Araguaya –Brasil-:
“PARTICIPAR EN LA MISA
Es unir todo trabajo, todo sufrimiento, toda lucha, toda muerte, al sufrimiento y la muerte de Jesús.
PARA SER TRANSFORMADOS
* Por la fe
* Por la unión del pueblo
* Por la lucha valiente contra la explotación y la injusticia.
Es alegría y fiesta de victoria como la muerte de Jesús se transformó en vida y Resurrección”.

José Mª Rojo

MÁS DE 5 MIL FIELES VIVIERON Y GOZARON LA PASCUA DE RESURRECCIÓN

Cada vez más son miles los fieles de la parroquia San Martín de la Caridad que se congregan para celebrar la Resurrección del Señor. Un rito que se ha hecho costumbre en el territorio de Tres de Villa El Salvador desde hace más  de 30 años. A este gran acto acudieron hermanos de los 30 sectores que corresponden a las capillas San Martín, Guadalupe y La Cruz pertenecientes al territorio 3.

Un aproximado de 5 mil personas fueron testigos de la alegría y emoción para festejar la resurrección de Jesucristo, en la culminación de la Semana Santa. Se inició con la Vigilia Pascual desde la noche anterior dirigido por los jóvenes y a las 4am todos, grandes y chicos, participaron del pregón pascual portando sus velas encendidas en medio de la oscuridad. Acto seguido se adornó el altar con flores, se encendieron las luces y un grupo de adultos recibieron de manos del párroco Juan O´Leary el SACRAMENTO DEL BAUTISMO.

El gesto multitudinario se desarrolló en la I.E. Fe y Alegría que desde los últimos años acoge a miles de feligreses que le dan un valor significativo a este domingo de Pascua de la Resurrección como el día más importante del año litúrgico, dado que es la única vez, en esta parroquia, que se movilizan tantos fieles uniendo sus voces con los cánticos de amor y con la esperanza de ser bendecidos por el Señor.

Al finalizar esta fiesta, los fieles quedaron sorprendidos por la bendición que desde el cielo caía mientras la gente esperaba la bendición de las aguas. Fue una fiesta cargada de  mucha emoción. Es la fe que cada cristiano cree en la luz de la Resurrección.

Cecilia Vivanco

PASCUA JUVENIL 2010


Del 1 al 4 de Abril, se realizó en las instalaciones del colegio “San Pedro” de Lurín y el Seminario “San José”, la primera pascua juvenil diocesana, que reunió a cuarenta jóvenes, entre varones y mujeres. Fueron invitados de modo personal por el P. Francisco José, Formador del Seminario mayor “San José” de Lurín y organizador de la pascua juvenil, y los seminaristas de la Diócesis.


El objetivo era poder brindar un espacio sereno y adecuado, para jóvenes maduros en su fe, que querían vivir con intensidad estas fiestas pascuales. Para tal efecto se prepararon diversas actividades, que ayudaran a introducir al joven en el misterio de las Pascua; en ellas siempre estuvieron presentes los seminaristas que ayudaron a crear el clima de oración y silencio. Se tuvo presente que muchos de los jóvenes eran catequistas con distintas responsabilidades en sus parroquias, por ello se les facilitó algún permiso e incluso el salir antes del domingo, pero, en general, los que pudieron terminar todo el triduo pascual, salieron agradecidos y satisfechos porque esta pascua juvenil les ha permitido vivir bien la pasión, muerte y Resurrección de nuestro Señor. También “salvarse” de la dispersión causada por tantas actividades en las que nos vemos envueltas hoy en día; estas mismas actividades son las que nos hacen vivir descentrados de lo auténticamente importante, para nuestra vida cristiana: Jesucristo, que por nosotros murió y fue sepultado, pero… ¡ha resucitado!.
Ha sido una primera experiencia enriquecedora, esperamos que la misma sirva para animar a las propias comunidades parroquiales a organizar algo parecido, y dejar así que el Espíritu Santo reavive el fuego que llevamos dentro por el sello con que fuimos marcados el día de nuestro bautismo. Como el ser humano ha sido creado en vías de perfección, siempre es posible mejorar, así que esperamos, con la gracia de Dios, que la próxima pascua juvenil, sea mejor que esta primera experiencia vivida en estos días por estos jóvenes de la Diócesis de Lurín.

Iván Vílchez Ríos

Dos testimonios de los Jóvenes:
« Este retiro fue una experiencia única que quedará marcado en mi corazón toda mi vida. Ahora esperaré el llamado de DIOS para ser seminarista…»

Samuel Sulca

«… pensé en que esta sería la oportunidad que estaba esperando de volver a traer al corazón aquellas experiencias tan íntimas con el Señor que había experimentado antes y que tanto añoraba traer a mi presente y que ahora se me ofrecía en este espacio de intimidad, era Él quien me invitaba a vivirlo. Fue una experiencia distinta, … Pienso que Dios ha actuado en cada uno de forma peculiar, según nuestra necesidad y que cada uno se ha llevado algo que en cierto modo deja una huella impresa que ha de ser imborrable.
…Sé muy bien que mi ritmo de vida no ha de cambiar por este acontecimiento vivido pero lo que sí ha cambiado es la forma de afrontarlo porque hay algo grande que ha acontecido en nuestras vidas y es que no sólo Jesucristo ha Resucitado sino que también nosotros hemos resucitado con Él.

Allison Katherine Palomino

 

 

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