MISA POR  EL ANIVERSARIO DE VILLA EL SALVADOR

 

Eran ya las 6:45. A quince minutos de empezar la misa, algunos vecinos que ya peinan canas se acercaban, otros cargaban a sus nenes entre sus brazos. El padre Cristóbal se aprestaba a darles un merecido recibimiento. Llegaba el Monseñor Luis A. Bambarén Gaztelumendi. Era 10 de mayo, parroquia Cristo El Salvador.

Misa por los 40 años del distrito Villa El Salvador.

Los sacerdotes que le acompañaron fueron Cristóbal Mejía, Omar Quilcaro, y el muy reconocido por la población villa salvadoreña, el padre Eugenio Kirke. En la homilía el monseñor Bambarén dijo: “…Eugenio es un ejemplo de vida, nadie pudo moverlo de su Villa El Salvador…el ya está encarnado con ustedes…”.

“El hambre de Dios es una riqueza del pueblo que nunca debe perderse” señaló también el obispo Emérito de Chimbote, recordando las palabras del ya beato Papa Juan Pablo II, cuando nos visitó hace 26 años en los arenales de Villa  donde ahora emerge el parque industrial.

En el momento del ofertorio los pobladores presentaron diversas ofrendas: un par de sandalias, que simbolizaban lo andino y el caminar de la gente en los arenales; arena y piedras que daban la idea de que eso fue lo que encontró la gente hace 40 años, un balde, que simbolizaba la escasez del agua en los inicios y un pito usado que representaba las rondas vecinales.

La misa fue organizada por la parroquia Cristo El Salvador con el apoyo de la Coordinadora Sectorial del Primer Sector y durante ella se recordó al padre José  Walijewski,  primer párroco de Villa El Salvador”. Al final de ella se festejó el aniversario de la comunidad con la quema de un castillo. 

 

Ángel Ramos

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