Semblanzas a padre José Lucchesi

 

El   30 de junio falleció víctima de un infarto el sacerdote José  Lucchesi. Muy recordado en la Diócesis de Lurín porque estuvo más de 10 años de párroco en la parroquia Nuestra Señora del Carmen  y durante la gestión de monseñor José Ramón Gurruchaga era administrador y miembro del consejo de consultores.
Su velatorio y honras  fúnebres se hicieron en Corire , pueblo de Arequipa donde era párroco desde hace 5 años en la parroquia también denominada Nuestra Señora del Carmen.
Aquí en la Diócesis de Lurín se ha realizado  una misa para honrarlo el viernes 2 de julio  en la capilla Santa Teresita de la parroquia Nuestra Señora del Carmen  de José Gálvez. Estuve presente nuestro actual obispo Carlos García. Aquí presentamos dos semblanzas de sacerdotes amigos que trabajaron con él:

FRAY JOSÉ

Escribo estas líneas desde España y cuando sólo hace unos días que hablé con Fray José por teléfono. Había estado en Italia y recaudando, como siempre hacía, muchas cosas para llevar a su diócesis y a sus parroquias.
La Diócesis de Lurín, y es de bien nacidos ser agradecidos, estará en deuda con este fraile carmelita. Muchas de las cosas con las que empezó a caminar la diócesis, se deben a este hombre super activo y apasionado,  que lo mismo estaba en un sitio que en otro al día siguiente, viendo y repartiendo lo que cada uno necesitaba. No podemos olvidar que la diócesis empezó desde cero, y aunque, como le gustaba decir a Monseñor Gurruchaga, "tenemos más futuro que pasado", en ese momento casi no se tenía ni presente.

El colegio y la parroquia de José Gálvez eran su dedicación a tiempo completo. Bueno eso es un decir, pues siempre sacaba tiempo para estar en las reuniones de la curia, en el seminario, etc. Fray José era uno de esos hombres que siempre tienen que estar

al principio de las cosas cuando empiezan a nacer porque sabía resolver con rapidez y agilidad las situaciones que llegaban cada instante y que por ser "eternamente provisionales" había que solucionar.

Los seres humanos somos así, que se le va hacer. Normalmente hablamos bien de las personas cuando ya no están. Es verdad que fray José tenía sus defectos, como cualquiera de nosotros, pero, también como cualquiera de los sacerdotes del Cono Sur, estaba permanentemente entregado a la tarea encomendada. Es más, cuando Monseñor José Ramón Gurruchaga – ahora obispo emérito-  le encomendó la administración de la naciente Diócesis de Lurín, dejó gran parte de lo que a él le pertenecía para ayudar a esa "criatura" que por designio del Santo Padre Juan Pablo II, de feliz memoria, empezaba a caminar como institución en los arenales y playas del Cono Sur de Lima.

Ahora no es hora de hacer una lista de actividades de fray José en la diócesis. Es la hora de los agradecimientos y la oración callada y silenciosa por su eterno descanso.

Fray José vivió deprisa y murió en el camino, tal vez también deprisa. En ese momento no se pudo hacer nada.

Ahora se puede rezar y pedirle a Jesús, al que siguió, que sea compasivo y misericordioso con un sacerdote que vivió y trabajó intensa e incesantemente en la Diócesis de Lurín cuando todo comenzaba. ¡Que en paz descanse fray José!

Jesús López Muñoz ( Padre Sejo)

JOSÉ ADMINISTRADOR 

Cuando recibí la noticia del fallecimiento del padre Lucchesi me quedé sorprendido y no podía creerlo. Habíamos compartido el trabajo en el Obispado de Lurín. Después continuamos comunicándonos por e-mail y teléfono en varias ocasiones. Sabía de su trabajo en Corire. Puedo decir que el trabajo nos hizo amigos.

Cuando llegué al Obispado de Lurín el Padre Obispo me presentó: “Este es Fray José, administrador del obispado”. Le recuerdo en su oficina sentado detrás de la mesa y en medio de sus archivadores, donde guardaba toda la documentación que había traído del Arzobispado de Lima, al crearse las Diócesis de Carabayllo, Chosica y Lurín.

El Padre Obispo había encargado, entre otras cosas, la tarea de ir ordenando toda la documentación de las parroquias, cosa nada fácil pues había que buscar por un sitio y otro. Por eso os decía que estaba rodeado de archivadores. En ellos se encontraba la documentación oficial y todo lo que se iba haciendo en cada una de las parroquias. Había afiches, comunicados, fiestas, fotografías de confirmaciones, planos de las capillas que se estaban construyendo… Si necesitabas algo él siempre te informaba después de consultar “su memoria”, sus archivadores.
Si tuviera que destacar algo de él, sería su amor por el Seminario, por el cuidado de la casa de las Hermanas de la Piedad y por el cariño y dedicación a la población de José Gálvez, al colegio, a la Iglesia de Santa Teresita y la del Carmen…

Podía contar infinidad de detalles de él para con cada una de esas obras que él llevaba dentro y que hacía lo posible y lo imposibles porque cada día estuvieran mejor.

Con frecuencia venía a la casa del P. Obispo para hablar de una y otra cosa del obispado, “era uno más de la casa”, él la había amueblado con las donaciones que llegaban.

Siempre traía buenas noticias de algo que había llegado para el seminario. El buscaba plata en Estados Unidos para poder mantener a los seminaristas. Hacia uno y otro proyecto para enviar a diversas instituciones para poder equiparlo lo mejor posible.

El construyó y arregló varias iglesias de la diócesis como la de “Santa Ana”, a la que llamábamos cariñosamente, “la catedral de Fray José”, “Santa Teresita”… Ponía verdadero cariño en equiparlas lo mejor posible. También fueron años de trabajo. Tampoco faltaban los problemas. Algunas veces llegaba al obispado sonriente y alegre diciendo: “P. Obispo ya se ha solucionado este problema, hemos arreglado esto otro, nos ha llegado esta donación de Estado Unidos, de Adveniat para los sacerdotes, …”.
Desde el primer momento me sentí acogió por él. Pude disfrutar de su amistad mientras estuvo en la Diócesis de Lurín así como cuando estuvo en la parroquia de Lima.
Siempre guardaré un grato recuerdo del P. Lucchesi. Se nos fue un buen amigo. Un buen Padre. Que el Señor lo tenga en Gloria y él desde allá interceda por nosotros.

 

Padre Secundino del Blanco

 

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